Skepsis es un término griego que viene a significar 'duda' o 'investigación', y de él procede la expresión 'escepticismo'. En su último libro titulado Pasión tranquila. Ensayo sobre la filosofía de Hume (ed. Antonio Machado Libros), Felipe Martínez Marzoa profundiza en este concepto desde un punto de vista puramente filosófico, vinculándolo a la cuestión del ser, es decir, a aquella búsqueda del fundamento de todo ente que, en su naturaleza no tematizable, escapa a toda pretensión de ser fijada totalmente:
"La palabra sképsis significa el acto o la actitud de mirar, observar, considerar. Tal actitud o acto comporta una distancia; no se puede 'ver' si se está lisa y llanamente dentro, si sin más se 'pertenece a'. A la vez, sin embargo, sólo se 've' aquello a lo que de alguna manera se pertenece. Parece seguirse de todo esto que el ver tiene en todo caso el carácter de una ruptura o suspensión; ruptura o suspensión de la familiaridad, del obvio habérselas-con. Ello admite una interpretación relativamente trivial cuando la distancia lo es con respecto a algún ámbito o juego determinado; el que reconozcamos las reglas del juego implica entonces, en efecto, que nuestro ser no se agota en ser jugadores de ese juego. Más grave es el que quizá pueda o incluso deba en algún caso tratarse del juego que siempre ya se está jugando, o sea, de eso que en el capítulo 1 hemos mencionado en los siguientes términos: no contenido alguno válido o no válido, sino el en qué consiste el que algo sea (o no sea) contenido válido, en qué consiste la validez, qué es ser válido o simplemente qué es ser".